jueves, 12 de abril de 2018

Anderson Itriago transformó su vida desde el amor a la música y al Sistema de Orquestas

La vida de Ánderson Itriago Liendo, un niño aragüeño, proveniente de la población de Chuao, del municipio Santiago Mariño, dio un giro rotundo al ingresar el pasado sábado 07 de abril al Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, convertirse en el niño un millón que se incorpora a este programa social, reconocimiento que fue otorgado de forma directa por el presidente de la República, Nicolás Maduro Moros.


Texto: AVN


El amor a la música, su agudo oído y una angelical voz, lo impulsaron a entrar al mundo artístico por la puerta grande, siendo parte del histórico homenaje que se diera este día en el Poliedro de Caracas, al Maestro José Antonio Abreu, quien falleció a los 79 años el pasado 24 de marzo.


Comienzo de una historia


En Chuao, un pueblo de la costa aragueña reconocido por la producción del mejor cacao del mundo así como por sus manifestaciones culturales, Anderson de 10 años de edad, imaginaba ser un gran músico entre sus momentos de paseo a la playa, al río o mientras jugaban con otros niños de la población.


Su incipiente carrera artística inició en la Cantoría Infantil de Chuao, donde se destacó por su hermosa voz como solista y la interpretación de música de la costa. Fue hasta diciembre de 2017 cuando comenzó su formación en el sistema de orquestas, a través de un programa de visitas a las poblaciones de la costa.


Jenny Noguera, gerente estadal de la Orquesta y Coros del estado Aragua, quien tuvo la oportunidad de ser parte de la capacitación de este joven, cuenta que un grupo de profesores de la ciudad de La Victoria, comenzaron un proceso de captación en los pueblo de Chuao y Choroní, donde fue seleccionado Ánderson junto a otros 180 niños para formar parte del núcleo número 30 inaugurado en el pasado 06 de abril en el pueblo de Chuao.


Anterior a este acto, los ensayos y las clases se dictaban en la famosa hacienda del Cacaco, donde además funciona la Casa de los Diablos Danzantes de Chuao. Los fines de semana los niños y jóvenes de Chuao, veían sus clases musicales con docentes del pueblo y de la ciudad de La Victoria.


Noguera relata que Ánderson era uno de los niños más disciplinados durante este proceso “era uno de los primeros niños que llegaba y siempre mostró gran interés en aprender, fue muy responsable en la disciplina. Ellos tenían una agrupación popular, donde cantaban, se destacan porque tiene un oído natural súper desarrollado”.


La docente resalta que esta experiencia les brindó a los jóvenes la oportunidad de cambiar sus vidas, crecer de forma personal, transformar su actitud, soñar en alto, con grandes escenarios y multitudinarios públicos, plasmados de notas musicales y valores humanos.


“Tanto Ánderson como el resto de los niños, se encontraban muy emocionados el día del concierto, Anderson nunca había tenido la oportunidad de haber viajado a Caracas y ver más de 10.000 músicos en escena, eso los impulsa a seguir superándose”, manifestó.


Noguera narró que el día en el que este joven de la costa recibió el honor de ser el niño un millón, fue una experiencia muy emocionante, pues el pueblo entero se encontraban de fiesta y orgulloso de ser parte del talento venezolano.


“En Chuao no hay telecomunicaciones, los niños se le pasan en el río nadando y jugando, cuando transmitieron en televisión el acto en el que participo Anderson, los niños en su inocencia decían ¿cómo entró a la televisión?. Todo el pueblo estaba llorando, orgullosos, ellos quieren seguir para que las cosas sigan avanzando”, comentó.


La revolución musical


La docente explica que entre las enseñanzas del maestro Abreu, quedó el llevar a la música a cada rincón y a las comunidades más recónditas del país, para transformar la vida de los niños y blindarlos con el amor a la música, los valores de responsabilidad, respeto y obediencia “los niños que ingresan al sistema de orquestas ya se convierten en artistas”.


Las clases de música que impartieron antes de la instalación del núcleo en Chuao, eran los fines de semana, Noguera cuenta que fue una experiencia muy gratificante, y que alternaban las visitas entre los pueblos de Chuao y Choroní, para hablarles a estos niños de la música, el lenguaje musical, de las notas musicales y la disciplina del sistema de orquestas.


Los niños llegaban de 2:00 a 5:00, Anderson era uno de los niños más puntuales y siempre contó con el apoyo de su madre Yaimar Liendo. Luego de las clases los niños compartían con los docentes y les mostraban las bondades turísticas de su pueblo.


“Ellos adoran a Chuao y están orgullosos de sus costumbres y espacios naturales. Desde que llegamos y comenzamos a trabajar contamos con el apoyo de los pescadores, de los padres, los docentes de Chuao y de toda su gente, ellos son bastante amigables, son capaces de hacer lo que sea para atender a quienes los visitan”, dijo.


El núcleo de Chuao pertenece al número 442, que inaugura el Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, como parte de ese legado del maestro Abreu y del esfuerzo que hace el Gobierno revolucionario por brindar la formación en el ámbito musical y artístico.


Cerca de 26.000 niños y jóvenes integran el sistema de Orquestas y Coros en el estado Aragua, con unos 30 núcleos distribuidos en los 18 municipios. Este programa les abre las puertas a la pasión a la música, al soñar en grande y ser parte de esa patria libre, llena de talento que en cualquier espacio deja su nombre en alto.






Tomado de: Anderson Itriago transformó su vida desde el amor a la música y al Sistema de Orquestas

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